Enclavada en el extremo noreste de Portugal, Trás-os-Montes es una tierra de contrastes, donde el clima riguroso y las antiguas tradiciones vitivinícolas se unen para producir vinos de carácter extraordinario. El nombre «Trás-os-Montes» significa «más allá de las montañas», lo que refleja su terreno remoto y espectacular.
Trás-os-Montes se divide en tres subregiones: Chaves, Valpaços y Planalto Mirandês, cada una con su propio microclima y estilos de vino. Estas subregiones reflejan la variedad y la riqueza de esta notable región vinícola.
A pesar de su menor producción en comparación con regiones como el Duero o el Alentejo, Trás-os-Montes ha ganado reconocimiento por sus vinos tintos audaces, sus blancos refrescantes y sus tesoros fortificados. Estos vinos son testimonio de la resistencia de la tierra y del ingenio de sus viticultores.
Chaves:
Situada cerca de la frontera española, Chaves es conocida por sus viñedos de gran altitud, que producen vinos con una acidez fresca y sabores vibrantes. Las temperaturas más frescas de esta zona dan lugar a vinos blancos elegantes y tintos equilibrados con taninos finos.
Valpaços:
Valpaços, el corazón de la producción vinícola de Trás-os-Montes, disfruta de un clima ligeramente más cálido, lo que le permite producir tintos con mucho cuerpo y sabores frutales maduros, y blancos con notas de frutas tropicales. Los suelos aquí son predominantemente pizarrosos, lo que aporta una mineralidad distintiva a los vinos.
Planalto Mirandês:
Situado en una meseta elevada, el Planalto Mirandês se caracteriza por su clima extremo, con veranos calurosos e inviernos fríos. Esta subregión es famosa por sus tintos robustos y sus vinos fortificados únicos, elaborados con cuidado y tradición.
Cada subregión añade una capa de complejidad a Trás-os-Montes, contribuyendo a su reputación como tierra de vinos audaces y expresivos.
Tras-os-Montes alberga una gran variedad de uvas autóctonas, cada una de las cuales prospera en su terruño subregional único. Las tres subregiones de la región —Chaves, Valpaços y Planalto Mirandês— aportan sus propias influencias climáticas y edafológicas a estas uvas, creando perfiles de vino distintivos.
Uvas Tintas:
Bastardo:
Una variedad tradicional en Chaves, Bastardo produce vinos tintos de cuerpo medio con notas especiadas, de frutos secos y terrosas, que reflejan los viñedos de gran altitud de la subregión.
Tinta Roriz (Tempranillo):
Presente en todas las subregiones, la Tinta Roriz destaca especialmente en Valpaços, donde el clima más cálido da lugar a tintos robustos y afrutados.
Touriga Nacional:
En Planalto Mirandês, esta uva desarrolla vinos ricos y florales, con una excelente estructura y un toque mineral procedente de los suelos de pizarra.
Trincadeira:
Prosperando en las zonas más cálidas de Valpaços, Trincadeira aporta notas herbáceas y una acidez viva a los coupages.
Uvas Blancas:
Syrah:
Esta uva aromática es predominante en Chaves, donde las temperaturas más frescas preservan sus delicados aromas florales y su vibrante acidez.
Fernão Pires:
Conocido por su versatilidad, Fernão Pires se cultiva en Valpaços, aportando sabores cítricos y tropicales a los vinos blancos y a los vinos mezclados.
Viosinho:
Cultivado principalmente en Planalto Mirandês, Viosinho produce vinos blancos con mineralidad, complejidad y acidez equilibrada.
Estas uvas, cultivadas en las diversas subregiones de Trás-os-Montes, encarnan la audacia y la autenticidad que definen esta escarpada región vinícola.
El terruño de Trás-os-Montes se caracteriza por su terreno accidentado, sus grandes altitudes y la diversidad de sus suelos:
Estos factores crean un entorno difícil pero gratificante para la viticultura, lo que da como resultado vinos intensos y auténticos.
La elaboración del vino en Trás-os-Montes se remonta a la época romana, y la región ha conservado muchas técnicas tradicionales a lo largo de los siglos. Hoy en día, estas prácticas ancestrales se complementan con innovaciones modernas, lo que da lugar a vinos que honran el pasado y abrazan el futuro.
La región también es conocida por sus vinos fortificados, similares al Oporto pero con un carácter propio, y por sus aguardientes tradicionales (brandy portugués).
La diversidad de Trás-os-Montes se refleja en sus estilos de vino, que ofrecen algo para todos los gustos:
Los vinos de la región maridan a la perfección con platos contundentes, como carnes de caza, guisos y platos tradicionales portugueses.