Beira Interior, situada en el corazón oriental de Portugal, es una de las regiones vinícolas más subestimadas del país. Rodeada por las sierras de Estrela, Marofa y Gardunha, los viñedos de gran altitud de esta región producen vinos frescos, elegantes y con un marcado carácter territorial.
Beira Interior se divide en tres subregiones: Cova da Beira, Castelo Rodrigo y Pinhel, cada una de las cuales aporta características únicas a los vinos. Su viticultura está profundamente arraigada en la tradición, con muchos viñedos que contienen vides centenarias y variedades autóctonas, lo que refleja la resistencia y el patrimonio de la tierra.
El terruño de Beira Interior se caracteriza por su elevada altitud, que oscila entre los 400 y los 700 metros sobre el nivel del mar. El terreno montañoso crea un clima más fresco con importantes variaciones de temperatura a lo largo del día, lo que preserva la acidez y potencia la expresión aromática de las uvas.
La elaboración del vino en Beira Interior se remonta a la época romana, y muchas prácticas tradicionales siguen utilizándose hoy en día. Las viñas viejas de la región, algunas con más de un siglo de antigüedad, producen rendimientos bajos de uvas de alta calidad. En las últimas décadas, enólogos innovadores han adoptado técnicas modernas para dar a conocer los vinos de la región a un público internacional, conservando al mismo tiempo su autenticidad.
Tintos Tranquilos:
Los tintos de Beira Interior se caracterizan por su acidez vibrante, taninos finos y sabores a frutos rojos, hierbas y especias, lo que los hace ideales para el envejecimiento.
Blancos Tranquilos:
Los blancos son frescos y aromáticos, a menudo con notas cítricas, florales y minerales, que ponen de relieve el terruño de gran altitud.
Rosados:
Delicados y refrescantes, los rosados de Beira Interior ofrecen sabores a frutos rojos y una acidez fresca.